Como servicio técnico oficial y distribuidores de repuestos Ferroli ya te explicamos en otro post las ventajas de las calderas de biomasa. En esta nueva entrada queremos seguir profundizando en el tema. 


Ya sabes que el combustible más conocido para este tipo de calderas son los pellets, trozos de madera residual, como serrín o virutas, que se convierten en cilindros prensados. El resultado es un material de muy bajo contenido en agua y de alto poder calorífico. En Seimar Confort te recordamos que dos kilos de pellets equivalen a un litro de gasóleo o a un metro cúbico de gas natural. Pero esta no es la única ventaja del pellet. Anota otra: se puede almacenar de forma indefinida en sitios alejados de la humedad.  


Además de pellet, en las calderas de biomasa también se pueden usar huesos de aceitunas o cáscaras de almendra. En este caso estaríamos hablando de calderas policombustibles dada la versatilidad en cuanto al combustible al que podemos recurrir. Usemos el que usemos, estas calderas son equipos compactos diseñados para uso doméstico en viviendas unifamiliares o en edificios de viviendas o comerciales. Como expertos en repuestos Ferroli te recordamos que también se pueden colocar en algunas instalaciones industriales. Además de todo lo anterior, las calderas de biomasa llevan un sistema automático de encendido y regulación incorporado. Algunas incluso llevan un compartimento que recoge las cenizas. Recuerda que las de pellet sólo admiten este tipo de combustible. Algunas llevan además un gran depósito para el agua sanitaria. Si no tienes mucho espacio en casa son la opción ideal por su pequeño tamaño.